El mal aliento (también llamado halitosis) afecta al 30% de la población

mal aliento

mal aliento

El mal aliento (también llamado halitosis) afecta al 30% de la población

El mal aliento, también llamado mal olor bucal o halitosis, se define como el conjunto de olores desagradables u ofensivos que emanan de la cavidad bucal, independientemente de cual sea su origen (SEPA: Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración).

Una de las conclusiones más importantes del Primer Simposio Europeo SEPA fue que el mal aliento, al contrario de lo que se cree, no se origina en el estómago sino en la boca. . En concreto, el 90% de los casos tienen su origen en la cavidad bucal, estando relacionado en la mayoría de los casos con la infección de encías, la presencia de encías inflamadas, higiene oral deficiente, etcétera.

Es sorprendente saber que, según los estudios realizados por la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración, el 30% de la población padece o ha padecido mal aliento. El mal olor bucal está causado por una serie de gases denominados compuestos sulfurados volátiles (CSV). Está demostrado que aquellos sujetos con encías sanas tienen una menor concentración de estos compuestos.

Un adecuado control periodontal (control de encías) podría prevenir este desagradable evento y, en caso de estar presente, una visita al periodoncista con su consecuente diagnóstico y tratamiento periodontal solucionaría a la halitosis en la mayoría de los casos.

La Clínica Barbieri, dedicada en exclusiva al tratamiento de las encías y fase quirúrgica de implantes dentales, puede ser la solución al mal aliento.

Es importante hacer un diagnóstico diferencial entre los problemas de origen oral y otros, fundamentalmente los de índole estomacal. En ocasiones, el tratamiento tiene que ser combinado entre el odontólogo/periodoncista y el médico. Normalmente suelen ser los casos más complejos pero menos frecuentes.

Como en casi todas las patologías de nuestro organismo, el mejor tratamiento es el preventivo. Visitas periódicas al odontólogo, combinadas con una buena higiene bucal, suele ser más que suficiente para evitar esta situación incómoda que puede incluso afectar a nuestra vida social y relación con el prójimo.

En la Clínica Barbieri, clínica dental en Coruña, prestamos muchísima atención a las instrucciones de higiene oral. Consideramos de suma importancia la individualización de cada caso, adaptando los diferentes instrumentos de higiene de los que disponemos a cada individuo. Esta higiene se divide en tres grandes apartados. El primero de ellos es el más común y, para muchos, el único. Nos referimos al cepillado dental, ya sea con un cepillo manual o eléctrico. El segundo apartado es el de la higiene interdental. Esta se consigue con la seda o hilo dental (en caso de espacios interdentales muy estrechos) o con cepillos interdentales o interproximales. En este segundo caso es muy importante que el cepillo entre con una ligera presión sin llegar a provocar dolor. Para ello, es fundamental elegir los cepillos adecuados, normalmente de diferentes diámetros. A ser posible, esta elección debe hacerse en la misma clínica dental. Los irrigadores también pueden contribuir a esta higiene interdental siendo siempre un complemento pero nunca un sustituto de los instrumentos anteriormente nombrados. El tercer y último apartado dentro de la higiene es la limpieza lingual. Ésta, la gran olvidada, puede efectuarse con el mismo cepillo dental o, lo que es mejor, con un dispositivo específico denominado raspador lingual que facilita mucho la buena higiene. Es importante saber que el 41% de los casos de halitosis con origen bucal tienen su causa en la lengua.

Recomendamos a todas aquellas personas que padecen mal aliento que visiten a su dentista para que le realice una correcta exploración y eliminación del problema. Más aún en casos de sangrado, inflamación o infección de encías.