octubre 2020

Ortodoncia para adultos

Seguro que conoces a alguna persona que pasados los 30 ha decidido recurrir a la ortodoncia y arreglarse la boca. Y es que la ortodoncia ha dejado de ser un tratamiento exclusivo de la adolescencia.

Cada vez es más común la preocupación por lucir una bonita sonrisa. El recurrir a la ortodoncia en edad adulta se ha convertido actualmente en algo primordial para hombres y mujeres.

En la actualidad hay una nueva generación que, lejos de continuar con la antigua creencia de que los tratamientos de ortodoncia solo son efectivos durante la infancia o adolescencia, han iniciado en la edad adulta, el proceso de corregir las maloclusiones e irregularidades en la alineación de sus dientes. La ciencia no ha ignorado este hecho y se han realizado avances e innovaciones en los materiales, tratamientos y productos que han permitido mejorar, no solo la estética de los aparatos, sino también los resultados conseguidos con ellos.

Por norma general, el principal motivo que hace que un adulto se interese por la ortodoncia, es por un factor estético. Pero lo más sorprendente para el paciente es descubrir que corregir las alteraciones bucodentales y restablecer el equilibrio morfológico de su boca, supone también una importante mejora de su funcionalidad. Y es que cuando los dientes no están correctamente alineados, la parte superior e inferior de la boca no encajan correctamente, y esto deriva en problemas a nivel articular, problemas musculares, desgastes dentales excesivos, etcétera.

En realidad hay multitud de problemas que derivan de una mala oclusión o mordida. Los pacientes no lo saben, hasta que se corrige y notan los beneficios de la corrección.

Por qué poner ortodoncia en edad adulta

Más allá de lo estético, los problemas de piezas dentales mal alineadas ocasionan el desgaste de los dientes y problemas de mandíbula que se acentúan con la edad. Por lo tanto, nunca es tarde para corregir esos problemas y lucir una bonita sonrisa.

Los principales problemas que repara la ortodoncia son:

  • La mala orientación de los dientes o apiñamiento dental, que afecta a la mordida y además es estéticamente indeseable.
  • Corregir los espacios entre los dientes que pueden tener un origen fisiológico (conocidos como diastemas) o deberse a una patología en las encías que debe ser tratada previamente (conocidos como troneras debidas a la enfermedad periodontal).
  • Incorrecta oclusión que afecta a la funcionalidad de nuestra boca a la hora de masticar o incluso a la hora de hablar o respirar.

Tipos de ortodoncia más populares

Al igual que sucede con los pacientes más jóvenes, en adultos será también el especialista quien recomiende a cada persona el tratamiento adecuado según su patología.

En la actualidad, entre los tipos de ortodoncia más habituales para adultos, se encuentran:

  • Brackets: estos pueden ser metálicos en color plateado o blancos, ya sea de porcelana y de zafiro. Todos ellos permiten un tratamiento eficaz para corregir una mala alineación de los dientes o incluso problemas de oclusión.
  • Ortodoncia invisible removible: se trata de aparatos invisibles realizados a medida para cada paciente. Son muy eficientes para corregir la alineación. Cada aparato tiene que ser reemplazado por uno nuevo cada cierto tiempo (de 1 a 2 semanas aproximadamente), para forzar el movimiento progresivo de cada pieza dental hasta conseguir su correcta posición.

Si estás dudando sobre a qué tipo de tratamiento someterte puedes contactar con nosotros, que, como expertos, solventaremos todas las dudas relacionada con la ortodoncia y te aconsejaremos sobre el tratamiento más adecuado para ti. Prepárate para sonreír sin complejos: ¡sonreír es la mejor respuesta a la felicidad!

¿Es bueno el uso del colutorio?

Muchas personas tienen como costumbre diaria utilizar un colutorio o enjuague para terminar con la rutina de higiene oral. Pero, ¿sabemos realmente si estamos utilizando el colutorio adecuado? ¿Es bueno utilizarlo todos los días?

Los dentistas siempre recomendamos que cuando nos visites nos preguntes cuáles son los productos más adecuados para tus necesidades ya que cada persona tiene necesidades diferentes y como especialistas podremos recomendarte los mejores productos para tu cuidado bucal.

En el caso de los colutorios y enjuagues, independientemente de cuál uses o de tu salud bucal y tus características específicas, siempre tienen que utilizarse como complementos de tu higiene dental diaria y nunca como sustituto. Su uso, siempre debe ir recomendado por un dentista para cada caso clínico concreto.

¿Cuándo se utiliza el colutorio?

El colutorio se puede utilizar en varias situaciones:

  • Como terapia. Los odontólogos podemos recetarte un colutorio como terapia de un tratamiento o de una lesión. Por ejemplo, después de una cirugía para que cicatrice mejor una lesión o por ejemplo para contrarrestar una inflamación o una infección. Este tipo de colutorios se utilizan por períodos de tiempo limitados y bajo indicación facultativa.
  • Para terminar con tu rutina de higiene oral. Los enjuagues bucales ayudan a reducir la hipersensibilidad de los dientes, el control de la halitosis, a reducir la inflamación de las encías, incluso contribuye a mejorar la gingivitis. Pero, ninguno de los colutorios valen para ayudar a todas las patologías.

Tipos de enjuagues bucales

En la actualidad existen en el mercado muchos tipos de enjuagues que además de ayudarte a mantener tu boca sana, te ayudarán con el cuidado de diferentes patologías.

  • Enjuagues antisépticos terapéuticos

Estos enjuagues ayudan en los casos en los que la placa bacteriana resulta un problema y sobre todo para aquellos pacientes que padecen gingivitis. Este tipo de colutorios puedes reconocerlos “fácilmente” por contener en su mayoría Clorhexidina.

Los dentistas solemos prescribirlos después de una cirugía oral o de tratamientos periodontales para promover la curación y prevenir las infecciones bucales. También ayudan a acelerar la curación de las llagas o úlceras bucales y reducir el dolor que producen.

  • Enjuagues antisépticos preventivos

Son de uso diario, y engloban aquellos colutorios con antisépticos de menor potencia. Debido a su menor potencia, no generarían efectos secundarios derivados de su uso diario como las tinciones o cambios de sabor, típicos de la clorhexidina. Como expertos, para uso diario, recomendamos fundamentalmente aquellos a base de cloruro de cetil piridinio o los aceites esenciales.

  • Enjuagues para hipersensibilidad:

Este tipo de enjuagues son aquellos dirigidos a reducir la sensibilidad dental, fundamentalmente relacionada con cambios de temperatura. Existen muchas formulaciones, siendo la más frecuente aquella en la que se incluyen nitrato potásico o cloruro potásico.

  • Enjuagues con flúor

Funcionan como “protectores” de los dientes frente al ataque de los ácidos producidos por la placa bacteriana. El flúor, actúa como “envoltorio” de los dientes frente a aquellos agentes bacterianos que causan caries y dañan el esmalte.

La información que te hemos facilitado es para que puedas tener más conocimiento acerca de los enjuagues bucales que existen. Como sugerencia general, puedes utilizar el colutorio al menos una vez al día y siempre después del cepillado. Sin embargo, nuestra recomendación es que siempre nos consultes para poder elegir el que mejor se adapte a ti. Pide cita y te ayudaremos.

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